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sábado, 2 de octubre de 2010

Entrada de la Semana: Escribir Ciencia Ficcion - Monografia

Introducción:


Ciencia ficción:
La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional.
Este género ha experimentado durante todo el siglo XX un gran éxito tanto en la literatura como en el cine.

Propósito:

Lo que me llevo a escribir esta monografía que las personas que ya saben el concepto de ciencia ficción lo lleven a la practica aprendiendo a realizar una.

Consejos para escribir ciencia ficción:

Escribir ficción es una habilidad acumulativa: a fuerza de escribir se van dominando las técnicas narrativas y se obtienen mejores resultados.
Hay gente especialmente dotada que, de forma natural y espontánea, es capaz de escribir muy bien desde el primer momento. Son pocos. La mayoría de los escritores ha de realizar muchas pruebas e intentos para aprender a resolver los variados problemas que plantea el hecho de escribir historias y entretener a los lectores.
A pesar de esto, recientemente han aparecido muchos libros, artículos y cursos que "enseñan" a escribir y que, en realidad, pueden evitar perder mucho tiempo en las primeras pruebas. Se trata de dar a conocer algunas de las cosas que los escritores van aprendiendo con el tiempo y la experiencia. Este es uno de los muchos ámbitos en los que dar consejos resulta siempre arriesgado y, aunque ahora vamos a hacerlo.
Otra advertencia antes de empezar. Aquí se habla de narrativa tradicional. También caben en la ciencia ficción obras de tipo más experimental, pero no las recomiendo en el inicio de una carrera de escritor.
Nuestro enfoque aquí tiene mucha más relación con la narración entendida como un oficio y no como un arte. Los oficios se pueden aprender con la práctica, mientras que, para las artes, son imprescindibles cualidades especiales y no sólo habilidades. Por eso no creo que sea posible enseñarlas. En la literatura hay obras de arte y de las otras. Si están llamado a escribir obras de arte, nadie puede enseñar a hacerlo, tan solo usted puede lograrlo al expresar lo que lleva dentro. Los artistas no deberían seguir leyendo. Pero si lo que pretende es entretener e interesar a la gente tal vez sí podamos seguir haciéndolo.

Es imprescindible captar y mantener la atención del lector

Lo primero que debe tenerse en cuenta, y aún más en los tiempos que corren, es que si bien usted desea escribir, no es nada seguro que los demás deseen leer aquello que escribe. Debería pensar siempre que el lector está sometido al reclamo de muchas más actividades de ocio: televisión, cine, juegos de rol, juegos de ordenador, deportes, artes, etc.
Si el lector le hace el favor de utilizar su precioso tiempo para leer sus historias, debe ser a cambio de algo que le pueda compensar. Ese algo es muy diverso y, en el caso de la ciencia ficción, las posibilidades aumentan.


Los elementos de la narración

Se puede interesar al lector describiendo un entorno nuevo y sorprendente: una sociedad nueva, una tecnología diferente, unos seres extraños, unas costumbres distintas, etc. En la ciencia ficción éste es un elemento con muchas posibilidades.
También se puede interesar al lector con la idea central de su historia.
A veces la idea descansa, precisamente, en el entorno extraño en el que transcurre la narración y muchas veces todo arranca a partir de una idea.
En la ciencia ficción, a menudo (aunque no siempre) la idea es el motor inicial de las narraciones o, en todo caso, de la voluntad del escritor para narrar una historia.
Otra posibilidad es interesar al lector con los personajes. Pueden ser atractivos o repulsivos pero, en cualquier caso, no deben dejar indiferente al lector. A menudo los lectores se identifican con uno de los personajes y éste es el sistema más viejo y seguro para mantener la atención del lector. Eso sí, los personajes deben reaccionar como lo haría un ser humano con los conocimientos y el carácter que el escritor deja entrever que pueda tener el personaje. Y, lo más importante de todo, el personaje central, el protagonista (y, si es posible, los demás también) debe cambiar en algo como consecuencia de aquello que le ocurre.
Pero a veces, aceptamos personajes que no evolucionen, con toda seguridad porqué la trama de la historia resulta suficientemente interesante y mantiene la atención del lector o espectador. Aquí se hace imprescindible un consejo: no lo cuente todo, deje que el lector siga intrigado por algo que le mueva a girar una hoja tras otra. Por otra parte no olvide nunca que algo de misterio es, a menudo, imprescindible.
En realidad para mantener la trama hacen falta conflictos. Los personajes deben tener problemas y la trama debería explicar como se plantean esos problemas, como los personajes buscan diversas soluciones y como se llega a la solución o, también, como los personajes fracasan en su intento. Los problemas o conflictos deben ser tanto grandes como pequeños. Suele ser conveniente que haya un clímax general que resuelva la historia, pero debe construirse a partir de pequeños clímax parciales que resuelvan los problemas menores que van conduciendo la narración hasta la resolución del conflicto principal. Es evidente que todo esto depende mucho de la longitud de la narración. En cualquier caso, sí conviene destacar aquí que personajes distintos deben resolver de formas diferentes unos mismos conflictos o, para expresarlo aún con mayor claridad, a personajes diferentes, unos mismos hechos les deberían generar conflictos diferentes.


Un breve resumen provisional

Ya tenemos cinco elementos que pueden mantener el interés del lector. Hay varios más, pero éstos son los centrales en la gran mayoría de historias. Es lógico que en cada narración pueda dominar uno o más de esos factores. En las novelas de aventuras a menudo es la trama y los conflictos y los peligros a que se enfrentan los personajes el aspecto dominante y lo que mantiene el interés del lector. En los relatos cortos a menudo es una idea, mientras que en las narraciones más largas hay que organizar la historia central rodeada de otras historias menores que la complementen, siempre y cuando el lector no pueda encontrar gratuitas esas historias laterales y, además, encuentre fácil relacionarlas de forma natural con el hecho central de la novela.

Para sintetizarlo podríamos decir que:

• La trama es lo que sucede.
• El conflicto es la razón final de lo que sucede, el motor de la trama.
• El entorno es el lugar y las circunstancias donde sucede la trama.
• Los personajes son aquellos a los que les suceden las cosas que ocurren, quienes evolucionan y cambian como consecuencia de lo que sucede.
• La idea, si existe explícita como elemento central, es lo que ha movido al escritor pero, y esto es muy importante, debe ser mostrada de forma indirecta por medio de los otros elementos.

Conviene recordar que es imprescindible mantener la atención del lector mientras está leyendo y, también, después de haberlo hecho. El lector, cuando acaba de leer, debe pensar que le ha sido rentable el tiempo que ha otorgado a su narración. Puede haber pasado un buen rato con ella y considerarla un buen entretenimiento aunque haya sido intranscendente; o puede haber encontrado un interesante motivo de reflexión en una buena idea especulativa; o sentirse maravillado por un entorno extraño y sorprendente.

Aunque no se debe olvidar que, muy a menudo, es el personaje central quien puede haber focalizado y mantenido el interés del lector y, por lo tanto, aquello que perviva en su recuerdo.

Inventar historias

El problema principal de los nuevos escritores es "encontrar las historias". Muchos autores de esos libros o cursos que pretenden enseñar a escribir narrativa, dicen que la pregunta más repetida es: ¿de dónde sacan los escritores sus historias? No hay una receta fácil ni única. El narrador debe ser un buen observador, esto también vale para los escritores de ciencia ficción: exagerar algún rasgo de una tendencia social, tecnológica o económica observable, poner a un determinado personaje en un entorno extraño o en unas situaciones imprevistas, etc. Pero los caminos para encontrar historias son muy variados.
Siempre podrá encontrar alguno nuevo.
De hecho, tras años y años de ciencia ficción, la mayor parte de las historias que pueda inventar es muy posible que ya hayan sido narradas, no se preocupen por ello. Es difícil que tenga ideas nuevas que no hayan sido ya exploradas. Pero, aunque repita historias, evitando el plagio, les puede dar un tono o un enfoque distinto, un punto de vista nuevo.
A veces, cuando le falten temas para nuevas historias, puede practicar a partir de un viejo cuento que haya leído tiempo atrás y que todavía puede recordar. Sin releerlo de nuevo, tan sólo a partir del recuerdo que guarda, escriba su versión. Cuando lo haya hecho, compárela con el cuento original y fíjese en las diferencias. Es un buen ejercicio. Como la memoria es siempre muy selectiva, puede ocurrir que su cuento resulte francamente distinto del original y sea incluso utilizable.

Conclusiones

Nuestra versión resumida de los pasos más interesantes para escribir ciencia ficción, y es justo decir que parecen muy razonables:
• Empiece con una idea
• Lleve esta idea a la vida por medio de un conflicto.
• Utilice los personajes que mejor puedan "dramatizar" el conflicto, y haga que cambien en su forma de ser y/o de pensar por efecto de lo que les sucede.
• Establezca una secuencia de los hechos que ocurren, una trama, que pueda mostrar los pasos principales a través de los cuales sus personajes detectan el problema o los problemas, buscan las soluciones posibles e intentan llevar a la práctica dichas soluciones.
• Prepare un buen entorno para rodear y ambientar todo lo que sucede en la historia. Haga que sea razonable. No hace falta que explique con detalle todo lo que haga pensado como entorno pero, como futuro escritor que quiere ser, debe tenerlo muy claro en su imaginación.
• Si es posible, inicie la historia en mitad de un conflicto para atraer al lector. En la mayoría de los casos, el escritor debería tener clara la estructura general de la trama: planteamiento, nudo y desenlace según establece la tradición clásica, pero nadie le obliga a que la narración sea completamente lineal.
• Busque un buen punto de vista para explicar la historia. (Conviene decir que éste es un apartado bastante complejo y que merecería un tratamiento aparte que ahora no es posible).


Referencia extraída de: taringa.net

miércoles, 29 de septiembre de 2010

20 cosas por saber de Ciencia Ficción

Género atractivo si los hay, la ciencia ficción ha atraido más fans que ningún otro. Es por eso que no se puede perder ningún dato. Aquí van los 20 top secrets.


Las historias se remontan a casi principio de siglo donde los escritores eran realmente visionarios del futuro.

1. Podría decirse que la inspiración de buena parte de la ciencia ficción surge de la mitología clásica. Piensa en ello - terrícolas abducidos por seres celestes, humanos que se transforman en criaturas extrañas, y sucesos que desafían a las leyes de la naturaleza.


2. Nacimiento de un mito: en 1926 el escritor Hugo Gernsback fundó Amazing Stories, la primera auténtica revista de ciencia ficción.

3. A Gernsback le encantaba el dinero. Intentó registrar como marca el término “ciencia ficción” y pagaba tan poco a sus escritores, que el propio H. P. Lovecraft lo llamaba “Hugo la rata”.

4. La venganza de la rata: el premio más famoso en ciencia ficción recibe el nombre de Hugo.

5. Los escritores de aquellas primeras revistas de pasta de papel escribían muy a menudo bajo seudónimo, de modo que podían publicar más de un relato en cada número. Ray Bradbury - que llevó esta práctica hasta otro nivel - llegó a usar seis seudónimos diferentes.


6. Los más serios representantes de la ciencia ficción opinan que el término “sci-fi” posee connotaciones negativas, como de película de serie B. Muchos de ellos prefieren la abreviatura SF.


7. Físicos prominentes y pioneros del viaje espacial han contribuido (a menudo de forma secreta) al auge de la SF. El genio alemán de los cohetes, Wernher Von Braun, escribió ficción espacial y actuó como consejero en algunas películas de ciencia ficción, como por ejemplo “La Conquista del Espacio”

8. Durante la década de los 60, James Tiptree Jr. escribió clásicos de la ciencia ficción como “Houston, Houston, ¿me recibe?“, pero su estilo era tan reservado que la gente sospechaba que era una tapadera del gobierno en funciones.

9. A la edad de 61 años el verdadero Tiptree salió a la luz - pero no como espía sino como la portavoz del feminismo que en realidad era. Su verdadero nombre era Alice B. Sheldon.

10. Uno de los trabajos más famosos en el creciente campo de la ciencia ficción gay es la obra de Judith Katz “Running Fiercely Toward a High Thin Sound” (podría traducirse como “Corriendo ferozmente hacia un sonido alto y claro”), en la que una mujer huye de forma desbocada de su autoritaria familia judía hacia una mística ciudad llamada New Chelm, habitada únicamente por lesbianas (En este sitio encuadran a la obra en el género “realismo mágico lésbico judío” Wtf?).

11. Al loro con la ironía: Ray Bradbury, uno de los más influyentes autores de SF, evitaba de forma estudiada los ordenadores y los cajeros automáticos, y nunca llegó a conducir un coche.

12. Esto ya no hay quien lo supere. La leyenda de la sci-fi Isaac Asimov escribió sobre el vuelo interestelar, pero se negaba a subirse a un avión.

13. La aclamada novela de 1992 “Snow Crash“, de Neal Stephenson, ha inspirado dos grandes creaciones online: Second Live (derivada del Metaverso virtual de Stephenson) y Google Earth (de la aplicación panóptica Tierra).

14. Mientras tanto, en el humilde mundo de cemento y ladrillo, el autor de ciencia ficción Gene Wolfe ayudó a desarrollar la máquina que cocina las patatas Pringles, mientras que Robert Heinlein concibió la primera cama de agua moderna.

15. La liberación sexual juega un papel importante en la obra de Heinlein, por lo que se ve que realmente puso a la cama de agua en perspectiva.

16. En la obra de Arthur C. Clarke, “2001 una odisea espacial”, la computadora HAL 9000 discute sobre sus sentimientos mientras que los pasajeros de una línea de Pan Am vuelan hacia la luna. Tras la publicación del libro, Pan Am anunció una lista real de pasajeros que esperaban ir a la luna; el humorista Walter Cronkite, el más tarde presidente Ronald Reagan, y otras 80.000 personas se apuntaron.

17. Cuarenta años más tarde, las computadoras no pueden discutir ni con los drivers de impresora, así que de emociones mejor ni hablar, y por si fuera poco Pan Am desapareció hace 17 años.

18. Cuando el visionario de la ciencia ficción Philip K. Dick recreó inadvertidamente una escena de la Biblia en su libro “Fluyan mis lágrimas, dijo el policía“, se convenció de que el espíritu del profeta Elías le había poseído, lo cual le provocó un largo ataque de esquizofrenia.

19. Tras la muerte de Dick, sus fans construyeron un androide con su apariencia que imitaba sus peculiaridades y citaba a sus escritos.



20. En el año 2005, el Dickbot se perdió en una cinta de transporte de equipajes de un aeropuerto. Sigue desaparecido.


Referencia extraída de: deltomate1.blogspot.com

lunes, 27 de septiembre de 2010

Ciencia Ficción


David Mattingly 


Architectural Waterfall
(David Díez)
Una de las mejores definiciones de ciencia ficción puede ser la que dio Judith Merril: "Es la literatura de la imaginación disciplinada".
Philip Dick dice en una carta de 1981: "La fantasía trata de aquello que la opinión general considera imposible: la ciencia ficción trata de aquello que la opinión general considera posible bajo determinadas circunstancias."
Una definición más extensa podría ser: La literatura que se nutre de temas o datos de la ciencia y la tecnología como ingredientes protagonistas o accesorios a la trama. Puede ser de una forma especulativa, o respetando a rajatabla lo aceptado, en el momento histórico del relato, por la comunidad científica. Pero siempre utilizando el método científico. Algo que caracteriza a la ciencia ficción es su actitud metódica y lógica a la hora de encarar una trama, por más descabellada que esta sea.

Esto es lo que marca la diferencia principal entre ciencia ficción y fantasía, en el modo en que es tratado un tema. Ya que los temas tradicionales de la fantasía pueden ser tratados con lógica. Como por ejemplo Soy leyenda de Richard Matheson, donde se trata el tema del vampirismo lógicamente explicado. O en el libro El mundo de Rocannon, de Ursula K. Le Guin, donde se le da una explicación lógica a los famosos viajes mágicos en los cuales los héroes de las leyendas partían a la aventura y volvían muchos años después, si bien para ellos sólo habían pasado algunos días.
Pablo Capana dice en el libro El sentido de la ciencia ficción (1966): "Una de las características de la ciencia-ficción, cuando ha tomado ideas científicas, ha sido siempre la de explorar campos nuevos, aún no tocados por la investigación oficial."
Es opinión común que la ciencia ficción se aboca exclusivamente a la descripción del futuro posible de la humanidad. Pero ese es sólo un pequeño aspecto de este género literario. Tal vez esta noción esté influenciada mucho por el cine. Pero esa definición dejaría fuera a un autor como H.P. Lovecraft quien escribe sobre un remoto pasado; o a una excelente novela como Los herederos, de William Golding, que cuenta el posible encuentro entre el Neandertal con los primeros Homo sapiens. O simplemente dejarían de lado a la infinidad de cuentos y novelas que se sitúan en el tiempo actual.


Historia

La expresión fue acuñada en 1926 por Hugo Gernsback cuando la incorporó a la portada de una de las revistas de narrativa especulativa más conocidas de los años 1920 en Estados Unidos: Amazing Stories. El uso más temprano del término parece datar de 1851 y es atribuido a William Wilson, pero se trata de un uso aislado y el término no se generalizó con su acepción actual, hasta que Gernsback lo utilizó de forma consistente (después de hacer un intento previo con el término scientifiction que no llegó a cuajar).
Así pues, hasta el año 1926 la ciencia ficción no existía como tal. Hasta esa fecha las narraciones que hoy día no dudamos en calificar de ciencia ficción recibían diversos nombres: viajes fantásticos, relatos de mundos perdidos, utopías, novelas científicas.
Pablo Capana comenta, en su libro El sentido de la ciencia ficción, que el término proviene de la costumbre anglosajona de clasificar a los libros en dos grandes grupos: ficción y no ficción. Allí fue que se creó "...un tipo de fantasía que tomaba como tema la ciencia, los científicos y el método...".
Al español llegó por obra de Minotauro, dice Capana, proveniente del francés science fiction. La palabra ciencia se transformó en nuestro idioma de adjetivo en sustantivo. En los comienzos del género, este término en el idioma castellano daba una mala impresión, ya que parecía tratarse de una nueva ciencia, o una ciencia oculta.
El término antiguo "novela de anticipación" utilizado para las obras de Julio Verne, era y es insuficiente, ya que la ciencia ficción no sólo trata de relatos sobre el futuro.
Otro término utilizado fue el de "ficción especulativa", propuesto por el escritor y editor Damon Knight en su libro In serch of wonder. Pero también resulta insuficiente a la hora de abarcar todo lo que podemos encontrar dentro de la ciencia ficción.

Sin embargo, aunque el término nació en el siglo XX, la historia de la ciencia ficción remonta mucho tiempo atrás, en particular el siglo XIX. Los temas tratados en este género comparten aspectos con los géneros épico y fantástico. La obra más antigua de ciencia ficción sería, según este criterio, La epopeya de Gilgamesh, aunque quedaría mejor clasificado en el género épico, obviamente. Otra obra similar sería: Las mil y una noches, con temas como alfombras voladoras, genios, la capacidad de volar, entre otros. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX que el género se desarrolló y tomó su nombre debido al auge de la ciencia y la tecnología en dicha época debido a la revolución industrial en Inglaterra. Hay un relato de Johannes Kepler sobre un Viaje a la luna, que puede ser la primera obra de ciencia ficción, opinión de Carl Sagan e Isaac Asimov. Existen divergencias en cuanto a cuál fue el primer relato de ciencia ficción.
Sin embargo, los estudiosos opinan que el primer relato de ciencia ficción fue Frankenstein, de Mary Shelley. Es un relato de la creación de vida artificial, algo similar al concepto actual de robot (autómata). El relato tiene una gran profundidad psicológica y, algunos opinan, existencialista. Es muy diferente a las adaptaciones que se han hecho para el cine; para empezar, el monstruo nunca es llamado con ningún nombre, como Frankenstein. Es más un drama que una historia de terror y en esta obra el "monstruo" habla y razona. Puede ser una metáfora de la existencia del hombre, que se pregunta las razones por las que fue creado.
Se considera que el padre de la ciencia ficción fue Julio Verne porque fue el primero que se dedicó de lleno a escribir obras de este tipo. Verne tuvo formación autodidacta en ciencia (su profesión era abogado) y se convirtió en un erudito en muchos campos; este conocimiento le sirvió de base para dar un tratamiento científico a sus escritos. Muchos de los inventos de sus obras fueron después descubiertos por la ciencia y la tecnología, como los submarinos, por ejemplo. Sin embargo, pudo "predecir" estos adelantos debido a que se basaba en el rápido descubrimiento de nuevas tecnologías y ramas de la ciencia existentes. Su obra también está catalogada dentro de la novela de aventuras. El estilo de Verne ha sido clasificado en tres diferentes épocas: la primera, la de las novelas de aventuras, la segunda, de la madurez y la tercera, la época distópica, en la que Verne ya no ve los adelantos científicos bajo la misma luz optimista de las anteriores.
H. G. Wells fue un británico que introdujo nuevos conceptos en este campo. Su obra La Máquina del Tiempo introduce el concepto del viaje en el tiempo, hacia el pasado y el futuro, por medio de un dispositivo especial que viaja en el tiempo como otras máquinas viajan en el espacio. La guerra de los mundos es un clásico del género del contacto extraterrestre, en el que unos marcianos intentan invadir la Tierra. Sus innovadoras ideas están plasmadas también en El hombre invisible y La isla del Dr. Moreau. Éste último trata de la cruza de humanos con otros primates, hecha por un científico sin escrúpulos, de forma similar a Frankenstein. La mayor parte de su obra es optimista frente al futuro y la ciencia, con pocas excepciones.


Estilos:
- Space opera
- Ciencia ficción dura
- Ciencia ficción blanda
- Utopías
- Distopías
- Ucronías
- Cyberpunk
- Postcyberpunk

Autores destacados:


A


Douglas Adams: Guía del autoestopista galáctico
Brian W. Aldiss: La nave estelar, Invernáculo, Heliconia, ...
Poul Anderson: La patrulla del tiempo, La gran cruzada, Tau Cero, La nave de un millón de años
Isaac Asimov: La saga de la Fundación, Yo, Robot, El fin de la eternidad, Los propios dioses...

B


J.G. Ballard
Greg Bear: Música en la sangre
Gregory Benford: Cronopaisaje
Edward Bellamy: Looking Backward
Alfred Bester: El hombre demolido, Las estrellas, mi destino
Ray Bradbury:Crónicas marcianas, Fahrenheit 451


David Brin: La saga de la elevación (Marea estelar,...)
Fredric Brown: Marciano, ¡vete a casa!, Universo de locos
John Brunner: Todos sobre Zanzíbar, El rebaño ciego, El jinete de la onda de choque
Algis Budrys: El laberinto de la luna, Quién
Lois McMaster Bujold: La serie de Miles Vorkosigan
Edgar Rice Burroughs: La princesa de Marte, Piratas de Venus,...

C


Karel Čapek: La guerra de las salamandras
Orson Scott Card: La saga de Ender (El juego de Ender, La voz de los muertos,...), Maestro cantor
C. J. Cherryh: El Orgullo de Chanur y el resto de la saga de Chanur
Hal Clement: Misión de gravedad
Arthur C. Clarke: El fin de la infancia, La ciudad y las estrellas, 2001: Una odisea espacial, Cita con Rama, Fuentes del paraíso
John Crowley: El verano del pequeño San John

D


Samuel R. Delany: Babel 17, Nova
Philip K. Dick: Ubik, Ojo en el cielo, Sueñan los androides con ovejas eléctricas, El hombre en el castillo, Minority report...


Gordon R. Dickson: la saga de Dorsai (Soldado, no preguntes, ...)
Thomas M. Disch: Campo de concentración, Los genocidas

E


Greg Egan: Cuarentena, Ciudad Permutación, El instante Aleph

F


Philip José Farmer: A vuestros cuerpos dispersos y el resto de la saga del Mundo del Río

G


William Gibson: Neuromante,Conde Cero, Mona Lisa Acelerada, Quemando Cromo (antología)

H


Joe Haldeman: La guerra interminable
Harry Harrison: Bill, el héroe galáctico, ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!
Robert A. Heinlein: Amos de Títeres, Puerta al verano,Tropas del espacio, Forastero en tierra extraña, La luna es una cruel amante
Frank Herbert: Duna y su saga
Aldous Huxley: Un mundo feliz

K


Damon Knight

L


Ursula K. Le Guin: La mano izquierda de la oscuridad, Los desposeídos
Frizt Leiber: El planeta errrante, Los que pecan, El gran tiempo
Stanislaw Lem: Ciberiada, Solaris, El invencible, Congreso de futurología, Diarios de las estrellas
H.P. Lovecraft: La sombra más allá del Tiempo

M


George R. R. Martin: Los viajes de Tuf
Richard Matheson: Soy leyenda
Walter M. Miller: Cántico por Leibowitz
Michael Moorcock: He aquí el hombre, StormBringer
Mora Velez Antonio: Glitza, Lorna es una mujer

N


Larry Niven: Mundo Anillo, La paja en el ojo de Dios

O


Kevin O'Donnell: ORA:CLE
George Orwell: 1984

P


Frederik Pohl: Mercaderes del espacio, Pórtico, Homo Plus

R


Kim Stanley Robinson: La trilogía marciana (Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul)

S


Mary Shelley: Frankenstein
Robert Silverberg: Alas nocturnas, El hombre en el laberinto, Muero por dentro, Tiempo de cambios, El castillo de Lord Valentine
Clifford D. Simak: Estación de tránsito, Ciudad
Dan Simmons: Hyperion, La caída de Hyperion
Norman Spinrad: Incordie a Jack Barron, El sueño de hierro
Brian Stableford: The Walking Shadow
Olaf Stapledon: La primera y última humanidad, Hacedor de estrellas, Sirio, Juan Raro
Neal Stephenson: Snow Crash, La Era del Diamante
Bruce Sterling: Mirrorshades: una antología cyberpunk
Arkadi y Boris Strugatski: Picnic estraterrestre
Cordwainer Smith: Los señores de la instrumentalidad
Theodore Sturgeon: Más que humano, Los cristales soñadores.

T


James Tiptree, Jr: Houston, Houston ¿me recibe?

V


A. E. van Vogt: El viaje del Beagle Espacial, Slan, El mundo de los no-A
Jack Vance: La Saga de la Tierra Moribunda, Los Principes Demonio, el Ciclo del Planeta de la Aventura
John Varley: La persistencia de la visión, Playa de acero
Julio Verne: De la Tierra a la Luna, 20.000 leguas de viaje submarino, La isla misteriosa,
Vernor Vinge: Un fuego sobre el abismo

W


H. G. Wells: La guerra de los mundos, La máquina del tiempo, El hombre invisible, La isla del Dr. Moureau
Jack Williamson: Legion del espacio, Los humanoides
Connie Willis: Oveja mansa, El libro del Día del Juicio Final
John Wyndham: El día de los trífidos
Gene Wolfe: La quinta cabeza de Cerbero, El libro del Sol Nuevo,

Z


Roger Zelazny: El Señor de la Luz, Tú, el inmortal
Eugene Zamiatin: Nosotros


Referencia extraída de: golwen.com.ar

 
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